jueves, 29 de mayo de 2014

El Valle de Las Piedras Encimadas Puebla. México

Como si fueran los guardianes de un sitio mágico, las formaciones de roca cercanas a Zacatlan de las Manzanas, Puebla, reciben a las familias cada fin de semana para descubrir sus historias.


Entrando al valle de las piedras ecimadas, Zacatlan de las Manzanas, Puebla
Puebla cuenta con espacios naturales de suma importancia. Está rodeada por los tres volcanes más grandes del país: Citlaltépetl, Popocatépetl e Iztaccíhuatl, pero si de gigantes poblanos en específico desea saber, entonces basta darse una vuelta por el valle de Piedras Encimadas para conocer serpientes, caballeros, personajes de caricatura y hasta animales fantásticos esculpidos por la naturaleza en la roca.
Julio, agosto, y parte de septiembre, son los meses recomendados por los amantes del campismo para visitar la zona.


A pesar de ser época de lluvias, es la temporada donde el valle se pinta de verde y una gran cantidad de riachuelos y pequeñas caídas de agua se abren paso entre las rocas de hasta 25 metros de altura que bañan las nubes negras para despejarse una horas más tarde, así, el sol seca el agua.
Los pobladores locales conocen muchas historias sobre este valle que en más de una ocasión lo han catalogado como encantado, de hecho, cada formación tiene una o más historias.



Formacion rocosa en el Valle de las Piedras Encimadas, Zacatlan de las Manzanas
Una de las leyendas más recurrentes relata que las piedras son en realidad gigantes castigados por los dioses antiguos, que decidieron librar de la maldad de estos seres a los habitantes.
Pero la verdadera historia de las formaciones es que provienen del periodo terciario se ha establecido que tienen una edad de 64 millones de años.
Algunos años atrás la gente que acostumbraba visitar el paraje empezó a dejar de hacerlo por la inseguridad del lugar, lo que generó más rumores.
Ahora, con el apoyo del gobierno se ha logrado dotar al lugar con una caseta de vigilancia, enfermería, un pequeño museo, área de campamento bien definida, estacionamiento, y caballerizas.
Así, el Parque Ecoturístico tiene una superficie de cuatro kilómetros cuadrados.


El valle de Piedras Encimadas en Zacatlan de las Manzanas
El clima es frío por las noches, así que lo mejor es llevar una buena casa de campaña y ropa de abrigo, si no cuenta con materiales sintéticos adecuados basta usar ropa interior de algodón con una capa de ropa elaborada con lana y cubrirse con un pantalón y chamarra de nailon.
Recuerde que no existen opciones de hospedaje en cabañas u hoteles, sólo puede llevar casa de campaña y sleeping. Aquí la comida está asegurada. No olvide probar los tlacoyos de alberjón, la carne a las brazas o los mixiotes para terminar con un café de la olla mientras disfruta del paisaje en una de las banquitas de madera.


El parque de Blanca Nieves Veracruz. México

En torno al parque de Diversiones Parque Mágico, localizado sobre la Av. Salvador Díaz Mirón a escasos minutos del Puerto de Veracruz, se escuchan muchos rumores y leyendas.

Este parque de diversiones cuenta con una serie de figuras hechas de polímero de vidrio, que son huecas pero de consistencia dura, con forma humanoide, las cuales representan a blanca nieves y a los siete enanos.
Pues bien, se cuenta que las figuras de blanca nieves y uno de los enanos se mueven y caminan.
Algunos vecinos del lugar aseguran que al caminar por el sitio, tienen sensaciones desagradables y que se puede escuchar lamentos y gritos, aunado al hecho de que las personas que intentan quitarlas o hacerles algo, han pasado por cosas negativas e inexplicables.


Otro suceso extraño relacionado con este sitio, ocurre en la feria clandestina colocada anualmente allí, se cuenta que en cuatro años consecutivos tuvieron lugar varias muertes, se considera que fue una por año y que todas ellas solo de niñas, pues extrañamente se cayeron de distintos juegos de la feria y casualmente colocados muy próximos a la figura que representa Blanca nieves, por dichos eventos se le culpo a la feria, misma que fue suspendida.
Hay quien cree que hay un espíritu que pose a la figura de blanca nieves y que este espíritu maligno odia a los niños.
Esta leyenda urbana es de lo más conocida en el Puerto de Veracruz y ha pasado fronteras ya que ha sido causa de diferentes investigaciones de programas con temática paranormal.


En dichas investigaciones se dice que este parque fue creado en lo que anteriormente fuera un cementerio “El panteón Municipal” y que es quizás alguna de las almas en pena que logra manifestarse atreves de estas figuras humanoides, existen videos que fueron tomados en el lugar, donde se asegura se pueden ver estos fenómenos.

Las autoridades del parque niegan que esto ocurra, pero el personal asegura ser testigo de muchos de estos raros sucesos.

La isla de los Muñecos Xochimilco. México

Uno de los lugares menos conocidos de Xochimilco es la llamada Isla de las Muñecas, un pequeño islote donde un señor de nombre  Julián Santa Ana Barrera, desde mediados de 1950, comenzó a coleccionar muñecas que recogía de la basura y de los canales de Xochimilco y Cuemanco, para colgarlas alrededor de su chinampa.


Algunas tenían ojos grandes, otras los habían perdido; algunas estaban completas, otras únicamente eran la cabeza y el torso. Todas ellas fueron puestas en su chinampa con la intención –como él decía– de espantar a los espantos.  
De entre todas, su preferida era La Moneca. Se distinguía de las demás por los collares y lentes negros con que la vestía.


Don Julián no siempre tuvo la manía de coleccionar muñecas. Todo comenzó años atrás, cuando todavía era posible nadar en los canales: Justo en el que daba frente a su chinampa, una joven mujer se ahogó. 
Dicen las personas que llegaron a platicar con Don Julián que poco tiempo después comenzaron a escucharse pasos y lamentos cerca de la propiedad. El temor lo obligó a coleccionar muñecas. Prefirió cuerpos de plástico (deformes, deshechos y viejos) a fantasmas.


A mediados del 2001 se publicó la noticia de que Don Julián había fallecido. Su sobrino Anastasio, alias el Chope, ha dicho que el día de la muerte de su tío estaban pescando en una chinampa, fue ahí cuando el coleccionista de muñecas le habló de que una sirena se lo quería llevar. El relato continuó y él concluyó: cantaré para que no me lleve. 
El sobrino no le dio importancia a lo de la sirena y se fue a la parte de atrás de la chinampa, en donde –le dijo a su tio– iba a ordeñar a las vacas. Cuando el Chope regresó, se encontró a su tío muerto: ahogado exactamente en el mismo lugar en el que años atrás había fallecido la mujer cuyo fantasma –supuestamente– espantaba a Don Julián.


Si tienes la oportunidad de ir a Xochimilco, no dejes de darte una vuelta por La Isla de las Muñecas, te aseguramos que el recorrido (de aproximadamente una hora) bien vale la pena. Aunque, eso sí, ten cuidado con "las islas piratas". 
Para evitar ese tipo de engaños, puedes pedir informes en las oficinas de turismo que hay en los embarcaderos de Xochimilco.


El Jardín de las Maravillas Bomarzo. Italia

Misterio, historia, arte, arquitectura,…, si la piedra hablase nos podría contar muchos de los enigmas que esconde el Bosque Sagrado de Bomarzo.


Viterbo y su entorno fueron la localización para que Papas y nobles de alta alcurnia como los Orsini fijasen sus feudos estivales, lejos del trajín de Roma.
Polimartium el antiguo Bomarzo etrusco ha dejado impregnado ese halo en las piedras del “Jardín de las Maravillas”. 
La visita está regada de advertencias: “Quien con la ceja arqueada y el labio apretado no va por este lugar, carece de admiración, pues éste es uno de los lugares solitarios más famosos del mundo…” o “Tu que llegas aquí, presta atención y luego dime si todas estas maravillas fueron creadas por error o por amor al arte”.  El turista queda condicionado por estos avisos que en otro tiempo debieron surtir mucho efecto en los visitantes.


El Sacro Bosque de Bomarzo o Parque de los Monstruos es sin duda uno de esos lugares diferentes, que fascinan al viajero. Ya en su día. escritores y pintores quedaron prendados de sus esculturas y lo incluyeron en las rutas esotéricas de Italia. Si a la aureola de magia y mitología que impregnan Bomarzo añadimos que estamos en territorio de los antiguos etruscos -pueblo ligado siempre al misterio- el resultado no puede tener más atractivos.

Bomarzo en provincia de Viterbo, entre los Montes Cimini y el Valle del rio Tévere, es una perla medieval, en cuyo centro histórico todavía hoy podemos ver edificios del medievo como la Iglesia de Santa Maria Assunta. A sus afueras, el Parque de Bomarzo es el resultado del deseo del Príncipe jorobado, Pier Francesco Orsini, mecenas del arte, que asolado por la muerte de su esposa, Giulia Farnese emprende un viaje hacia la eternidad a través de las esculturas pulidas a partir de las  rocas, y  que siembran el recinto de su jardín.
Ideado por el arquitecto Pirro Ligorio (que finalizó la Basílica de San Pedro de Roma – tras la muerte de Miguel Ángel – y la Villa d’Este en Tívoli), los trabajos empiezan en 1552 y concluyen en 1558 dando lugar a la “Villa de las maravillas” que tanto intrigó a los nobles contemporáneos del príncipe.
La idea original de diseñar un jardín ornamental siguiendo el modelo de la época derivó en un proyecto único donde las estatuas y los edificios simbólicos que lo componen invitan a perderse a semejanza de un laberinto. La obra supone quizá la vanguardia del barroco, cuyas formas todavía no habían calado, y viene a expresar una oda al sufrimiento, al miedo, terror y la desesperación.


Ligorio aprovechó la roca volcánica originaria de Bomarzo conocida como el peperino, ductil y apropiada para pulir las esculturas. Durante casi treinta años escultores y arquitectos se siguieron las directrices del príncipe para que el cosmos de su patrón se fuese dibujando con un zoológico compuesto por seres mitológicos que vivirán entre árboles y arroyos, por un templo renacentista, un pequeño teatro romano o a una torre tan inclinada  que confunde al visitante.
En Bomarzo muchos han querido ver elementos esotéricos, cábalas de alquimistas, y el deseo de ser inmortal del creador del jardín. Ciertamente la disposición del parque invita a pensar en el significado de la creación del jorobado Orsini, coleccionista de todo, restaurador del poder del linaje familiar, con su oso como emblema que según la leyenda mutó en un mago para controlar  la naturaleza. No hay duda que la astrología, la encarnación de la eternidad, y el horror expresado con monstruos como Cancerbero, las arpías o el dragón, invitan a pensar en factores más allá de lo estético.


En Bomarzo las reminiscencias a la mitología son constantes, y entre la treintena de esculturas o edificios podemos describir a Saturno, Pegaso, Venus o Prosepina. El simbolismo es otra de las características del jardín, no hay lugar al descuido, y toso tiene un significado, una frase latente que a veces se escribe en la roca, o a veces nos la sugiere las formas del dragón, la tortuga, la ballena, o la ninfa dormida.
El misticismo que rodeó a Bomarzo quedó cubierto de la niebla del olvido 400 años hasta que en 1954 Giovanni Bettini adquiere el terreno que engloba el que los lugareños habían denominado “Parque de los monstruos” y lleva a cabo una restauración del nombre de Bomarzo. A esta hazaña contribuye y mucho la obra de Manuel Mújica Lainez, el escritor argentino que con el libro homónimo realizó un perfecto retrato novelado del príncipe en su contexto del Renacimiento italiano, con el parque como escenario teatral. También hizo eterno a Bomarzo Ginastera, la ópera hasta que cantó la soprano española, Isabel Penagos, en la piel de la mujer del príncipe,  Julia Farnese.


La visita a Bomarzo está repleta de continuas sorpresas y la “fauna” escultórica cubre motivos tan variados como orcos, tortugas gigantes, sirenas, esfinges, elefantes, delfines, ballenas,  gigantes en lucha que en contra de la precipitada idea de que se hallan colocados arbitrariamente, se disponen en un cosmos en el que nada es azar.

En la entrada se hallan las dos esfinges con el siguiente mensaje “Chi non prova stupore di fronte alle statue del parco di Bomarzo non potrà ammirare nemmeno le Sette Meraviglie del Mondo”. (Quién no muestra estupor ante las estatuas de Bomarzo no potra tampoco admirar las siete maravillas del mundo). Junto a las esfinges una serie de bustos que representan a algunos dioses como Saturno, Jano, o Fauno.


Con esta premonitoria frase comienza la visita por Bomarzo, un auténtico museo renacentista al aire libre. A la izquierda de las esfinges está la estatua de Proteo, viejo genio del mar, con un globo sobre su cabeza, y un castillo encima de esta que podría representar a Bomarzo. En frente el mausoleo, y a la derecha la lucha de los gigantes. Sucesivamente aparecen Hercules despedazando a Caco, reflejando la dualidad entre el bien y el mal, Cancerbero (el perro del dios Hades con tres cabezas), la Tortuga  coronada con un hada sobre un obelisco, Fuente de Pegaso, la Casa pendiente, Néptuno o Plutón, Dragón que compite con un perro/lobo/león, Elefante de Anibal, aplastando con su trompa a un legionario romano, Banco Etrusco, Ceres, la  Mujer durmiente, la Furia Alada, Echida y los dos leones y el Templo de planta octogonal.


Entre las construcciones más bizarras del Sacro Bosque está seguramente la Casa Inclinada, construida  en 1555 con pendiente a propósito. Desde dentro el efecto que produce es extraño, como si fuese imposible alcanzar el equilibrio.


Poveglia La Isla sin Retorno Venecia. Italia

Poveglia es una pequeña isla situada entre Venecia y el Lido en la Laguna de Venecia, al norte de Italia. Un pequeño canal divide la isla en dos partes y a día de hoy su visita sigue estando prohibida. De hecho los venecianos la llaman “la isla del no retorno”. No es un lugar especialmente violento en el oleaje pero algunas veces, este es capaz de arrastrar restos humanos carbonizados procedentes de la historia más terrorífica que podamos imaginar.



La oscura historia de la Isla de Poveglia comenzó durante la época romana cuando se usó para aislar víctimas de la peste de la población general. Siglos más tarde serviría para el mismo menester.
A comienzos del  Renacimiento (XIV ),Europa sufrió una tremenda plaga de peste bubónica. En Venecia se cebó especialmente, un lugar del que era imposible escapar, sus ya sucias aguas, la humedad y el trasiego de mercaderes hicieron el resto. Se llegó a tal extremo que no había sitio dónde dejar los cadáveres, se apilaban como montañas de naipes, pero no era suficiente y había que buscar una salida a la situación desesperada. Ante tal desastre humano las autoridades de la ciudad deciden en consenso con el clero que los cuerpos sean trasladados a la isla de Poveglia.


Los cadáveres eran trasladados a la isla y en enormes fosas eran incinerados. Mientras Venecia y media Europa era devastada por la peste negra, según un censo de la época fue aniquilada más de un tercio de la población europea. Las autoridades médicas y civiles decidieron que no sólo había que llevar a los muertos, sino también a los que padeciesen los síntomas. Hasta allí eran arrastrados hombres, mujeres y niños todavía vivos y lanzados a las piras crematorias. En pocos años más de 160.000 personas acabaron sus días en aquella isla.
Tal fue el enorme crematorio que se originó y tal fue la cantidad de restos humanos calcinados que a día de hoy el oleaje aún arrastra despojos humanos a las costas más cercanas a la isla. Nadie puede visitar la isla salvo los dueños de los viñedos que allí existen, incluso los pescadores temen acercarse al lugar por si acaso sus redes capturan huesos humanos.


 La isla se ha convertido en una zona podrida de hecho. El suelo de la isla junto con los restos carbonizados de los cuerpos arrojados allí, ha desembocado en la creación de una gruesa capa de ceniza pegajosa. El núcleo de la isla es, literalmente, los restos humanos que ha dado a la isla una reputación detestable, aunque parece ser muy bueno para las vides que se plantan allí.
 Tuvieron que pasar muchos años hasta que la isla quedó totalmente abandonada, pero en el año 1922 construyeron allí un psiquiátrico completo con un impresionante campanario que puede verse en toda la isla. Los recluidos allí (enfermos mentales, psicópatas)  fueron los primeros en informar de que veían a los fantasmas de las víctimas de la peste y escuchaban los lamentos de sus espíritus atormentados por el sufrimiento, pero nadie, por el estado mental de los testigos, quiso creerlos.


El Director del psiquiátrico comenzó a experimentar con los pacientes nuevos métodos de curación, lobotomías y trepanaciones eran prácticas habituales en los pacientes con herramientas rudimentarias como taladros de mano, cinceles y martillos. Muchos de ellos fueron llevados a la torre del campanario, donde fueron torturados y sometidos a una serie de inhumanos horrores.
Según la tradición, después de muchos años de realizar estos actos inmorales, el malvado doctor empezó a ver los torturados espíritus de los muertos por la peste. Esto le llevó a subir a la torre del campanario desde donde saltó y según una enfermera que fue testigo de la caída, ésta no le mató en el acto, sino que mientras el médico se retorcía de dolor en el suelo, una especie de niebla salió del suelo y lo estranguló hasta la muerte. Se rumorea que el espíritu del médico sigue entre los ladrillos del campanario y alguna que otra noche, se puede escuchar el repicar de la campana en toda la bahía. Aquel acontecimiento fue el final del psiquiátrico que hoy día aún permanece cerrado en Poveglia.


 Varios psíquicos han visitado la isla y  el hospital abandonado, pero todos ellos han sentido allí un miedo a la muerte atroz. De vez en cuando algunos temerarios han esquivado las patrullas de la policía para explorar la isla, pero todo el mundo que lo ha hecho se ha negado a regresar diciendo que hay una atmósfera pesada maligna, que sientes como si alguien respirara sobre tu cuello, ves sombras en movimiento y que los gritos y gemidos de los torturados que atraviesan la isla hace insoportable permanecer allí.
Un informe de unos buscadores de emociones equivocadas que huyeron de la isla, dice que después de entrar en el hospital abandonado, una voz sin cuerpo les ordenó, “Salgan inmediatamente y no vuelvan”.Ellos nunca pudieron hacerlo.
Actualmente (si bien solo durante los días ya que a la noche no queda nadie ahí, seguramente por ser de la zona y conocer las leyenda sobre ese lugar), se dice que la están refaccionando…
en lo personal ya que esta a la venta sin pensarlo la compraria sin embargo no todos contamos con el capital para hacerlo.